La diabetes y el alcohol


Las celebraciones, cumpleaños, reuniones o fiestas siempre son buenos momentos para tomar una cerveza o una copa. Cuando se convive con la diabetes desde pequeño es más fácil controlar las ganas, pero cuando llega de repente a mediana edad, la cosa se complica. Sin embargo y con moderación siempre se puede brindar con una bebida alcohólica.

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